Yoga Nidra y más...
Constelaciones sistémicas

Constelaciones sistémicas

El sagrado árbol

La memoria es inherente a la naturaleza.

Todos los organismos, incluidos los humanos,

hacen uso de una memoria colectiva

y contribuyen a ella.

-Rupert Sheldrake-

Las CONSTELACIONES amplían la mirada neutra e inclusiva, que no juzga, a todos y cada uno de los miembros de un sistema; a todos los abraza por igual.

Todos tienen un lugar; cada cual, el suyo. Nadie sobra, nadie falta. Sin uno solo de ellos, el sistema no sería el mismo.

Todos dieron y recibieron lo que, en ese momento, podían dar y recibir.

Más allá de ellos, la Vida. La Vida a través de ellos.

Las Constelaciones no “solucionan” los problemas de un sistema. Las Constelaciones cambian la mirada. Dan un lugar en el corazón.

La nueva mirada es el cambio.


INCLUIR, DAR EL LEGITIMO LUGAR, EQUILIBRAR EL DAR Y RECIBIR.

Las Constelaciones me han aportado consciencia de mis ancestros, de lo que marcha y de lo que perdura; de lo que, sin sentido, hacemos perdurar. La visión clara, reconfortante, de que en todos los sistemas hay de todo. Ninguno es mejor que otro.

Con las Constelaciones, me llegó el abrirme a que emociones ajenas transitasen mi cuerpo y, así descubrir, sentir y abrirme al tránsito de las mías propias. Me han permitido entrar en contacto con la emoción y su expresión.

Sin duda, durante estos más de 12 años, han sido un gran regalo. Un tesoro. Todas y cada una de ellas.

Cautivada desde el primer día por esta dinámica, he sido asidua participante con diferentes facilitadores durante años.

Desde aquí, agradecer a SUSANA VICENTE MONTALBÁN todas y cada una de las constelaciones que he compartido con ella durante estos años. Decenas y decenas. Agradecer la sencillez. 

Formada –de mucho más que de Constelaciones- por MIGUEL DÓNIZ.  Agradecer profundamente también a TODO lo aprendido, lo visto y lo no visto, lo dicho y lo no dicho. Sobre todo, la lección de humildad en cada encuentro y, por supuesto… esas coreografías únicas y mágicas que tanto sanan.

A ambos, gracias por tantas y tantas cosas aligeradas. Gracias por haberme acompañado en el camino de permitirme recibir la Vida entera de todos y cada uno de los que me precedieron y, así, poderla transmitir hacia delante.


Gracias a todas las personas

que “me han prestado” su alma por un ratito.

A todos quienes contuvieron la mía

para permitir su plena expresión


Constelaciones sistémicas
Constelaciones familiares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *